La Congregación para la Doctrina de la Fe ha decretado la prohibición de ejercer el sacerdocio al expárroco de la iglesia de San Julián en Salamanca, Isidro López Santos, que fue denunciado por un hombre, Javier Paz, que aseguró que durante los años 80, cuando era un niño, sufrió abusos sexuales por su parte.
A través de un comunicado, el Obispado de Salamanca informó que aunque el caso había prescrito, tanto civil como canónicamente, la Iglesia llevó a cabo una investigación por su "compromiso con la verdad y la justicia" y con el fin de "garantizar la imparcialidad y la equidad" de los hechos denunciados. Una vez valoradas el conjunto de las pruebas, explicaron que se acordó sancionar al sacerdote con la prohibición del ejercicio público del ministerio pastoral.
Asimismo, manifestaron su "profundo dolor" por unos delitos que aseguraron han lesionado la "santidad del sacerdocio" y que han herido "gravemente" la vida cristiana de las víctimas.
Por todo esto, pidieron "perdón", manifestaron su compromiso para que "actos semejantes no se repitan nunca más" y trasladaron su "fraternal solidaridad, su oración y apoyo humano" a todas las víctimas que han sufrido las consecuencias de los hechos que motivaron este proceso penal.