Mal de los ciervos

No hay motivos para alarma, pero no se bajará la guardia

  • La junta seguirá analizando todos los cadáveres que aparezcan
  • La pasteurella no se puede contagiar a los humanos

Alejandra Abad/rtvcyl

Mensaje de calma y esfuerzo pedagógico del gobierno de Castilla y León para aplacar la alarma suscitada por la muerte ya, según datos oficiales, de 141 ciervos en las provincias de Zamora y deLeón. El brote calificado de común, y concentrado, sobre todo, en la localidad zamorana de Villar de Ciervo, se atribuye a la bacteria conocida como pasteurella que reside en el tracto respiratorio de los animales y que en este caso se ha desarrollado asociada al calor en aquellos ejemplares que se encontraban bajos de defensas.

Se tiene constancia de brotes similares en los Montes Universales en Teruel y en el Parque Natural de Alcornocales en Cádiz, en éste último la pasteurella precipitó la muerte de 460 ciervos. No hay bibliografía, sin embargo, que la asocie a contagio en los humanos. De hecho, explica la Viceconsejera de Desarrollo Rural, María Jesús Pascual, el hombre es capaza de eliminar la pasteurella por los jugos gastricos si llegara a ingerir carne contaminada, la pasteurella también se elimina con la cocción a 55 grados de temperatura.

En su comparencencia ante los medios, un día después de que el laboratorio de referencia de Algete pusiera nombre a la enfermedad, el gobierno autonómico ha explicado que los ciervos no transmiten la pasteurella a los animales domésticos, pero que estos sí pueden contraer esta enfermedad. De hecho hay explotaciones ganaderas que incluyen la vacuna contra la pasteurella dentro de su cuadro de vacunas, ya que esta medida preventiva tiene carácter voluntario.

El tratamiento con antibióticos también es eficaz dada la debilidad de la bacteria. En el caso de los ciervos no hay posibilidad de vacuna ni tratamiento porque viven en libertad, sólo cabe, apunta José Ángel Arranz, Director General de Medio Natural, hacer lo que se está haciendo: mantener la alerta sanitaria y seguir recogiendo los cadáveres que se encuentren y sometiendo a todo tipo de ánálisis estos restos.

Ayer mismo se remitieron al laboratorio de León las muestras recogidas a un ciervo y un cervatillo, aunque de entrada se descarta que la muerte puediera sobrevenir por este motivo ya que el animal adulto había sufrido el ataque de un depredador.

Desde la Consejería de Medio Ambiente se aclara que pueden seguir aparaciendo cadáveres, e incluso no se desecha la posibilidad de que ciervos muertos hayan sido localizados cerca de la frontera con Portugal como apuntan algunas fuentes. El brote está remitiendo, aseguran, pero en el comportamiento de la bacteria es clave que se mitiguen las causas que la provocaron en este caso, las altas temperaturas del verano.

El gobierno autonómico no quiere entrar en el baile de cifras, pero considera que la muerte del 3% de la población de ciervos de la Sierra de la Culebra no tiene por qué tener consecuencias ni en la berrea ni en la temporada de caza. El ejecutivo afirma rotundamente que los ciervos que han muerto en las reservas han sido recogidos y enterrados por personal de la junta de Castilla y León y que hasta la fecha ningún coto privado de caza se ha dirigido a la administración para solicitar su apoyo en estas táreas. Apoyo que está dispuesto a prestar.