MÁS DE 4 MILLONES DE PERSONAS SE MUEREN DE HAMBRE

El hambre sigue azontando con fuerza a Somalia

  • Los vuelos de la ONU ya han comenzado a lanzar comida, esperan enviar 80 toneladas

Rubén de Vicente

Dentro de una esterilla están los restos mortales de Madina, hija única de dos somalíes que han caminado centenares de kilómetros hasta un campo de refugiados en la frontera de Kenia. La pequeña Madina ha sucumbido al mal que amenaza a uno de cada diez niños somalíes. El hambre la ha llevado a la muerte.

Al otro lado de la frontera ríos humanos atraviesan el mismo paisaje de arena y naturaleza muerta. Decenas de miles de personas continúan escapando de la inanición a través de los peligrosos caminos del sur de Somalia, donde al riesgo del desierto, se suma el de atravesar los dominios por las milicias islámicas de Al Shabab. Más de 440.000 personas han conseguido traspasarlos y llegar hasta los campos de refugiados de Kenia y Etiopía. Los vuelos de la ONU ya han comenzado a lanzar comida especial evitar la desnutrición de los que se han quedado en Mogadiscio, la capital del país.

En total esperan enviar 80 toneladas de comida. Son conscientes de que puede ser poca ayuda para casi 4 millones de personas a punto de morir de hambre.