REVUELTAS EN EL MUNDO ÁRABE

Cuando éramos amigos de Gadafi

  • El libio es ahora un paria internacional pero muchos le consideraban un interlocutor en el norte de África
  • España e Italia han cerrado con su régimen en los últimos años acuerdos multimillonarios de inversión

Rubén de Vicente

Ahora es el malo malísimo y nadie quiere tener nada que ver con él como si fuera un apestado, pero no hace mucho, algunos no tenían reparos en pasear con él cogidos de la mano. Así caminaba José Luis Rodríguez Zapatero con Muammar Gadafi el pasado noviembre. Ambos se profesaron una gran cordialidad en la cumbre entre la Unión Africana y la Unión Europea.

Entonces el libio era un interlocutor fundamental en el norte de África para el presidente del Gobierno. Prueba de ello son los 17.000 millones de euros que España comprometió en 2007 en inversiones en el país norafricano.

40.000 millones de Roma a Trípoli

Más delicada es la relación con su antigua metrópoli. En los últimos dos años han circulado 40.000 millones de euros entre Italia y Trípoli. En ese tiempo Silvio Berlusconi agasajó a Gadafi en dos ocasiones en las que le permitió hasta reunir en Roma a decenas de mujeres jóvenes para instruirlas en el Corán, o eso dijo entonces el libio.

Zapatero y Berlusconi no han sido los únicos. La Unión Europea en su conjunto le vendió el año pasado casi 350 millones de euros en armas. No han sido los únicos. Gadafi era el único de blanco en la foto de familia del G8 de L'Aquila, al que le invitaron.