¿Pedirían ustedes un préstamo para irse de vacaciones? Lo cierto es que cada vez son más las personas que recurren a este tipo de financiación para disfrutar de unos días de descanso. Por eso, la oferta de estos créditos no deja de crecer y, en muchos casos, conviene revisar con atención la letra pequeña de sus condiciones.
Lo tenemos casi todo preparado: las ganas, los planes y la maleta. Pero ¿qué ocurre si no hay dinero ahorrado? Cada vez son más quienes optan por pedir un préstamo para poder viajar.
Para quienes se planteen esta opción, los expertos ofrecen varias recomendaciones. La primera es valorar bien la cantidad que se solicita. “Hay muchas entidades que no dan por debajo de los 1.000 euros para que sea rentable”, explica Alejandro Cano, coordinador de ADICAE Castilla y León.
También conviene tener en cuenta que estos préstamos suelen tener intereses elevados. “Están entre el 10 y el 12 por ciento. Son préstamos caros”, advierte.
Por eso, recomiendan fijarse siempre en la TAE, ya que refleja el coste real del crédito al incluir todos los gastos asociados.
Otro consejo es no alargar el plazo de devolución. “Nunca supere los 12 meses”, señala Alejandro Cano. De lo contrario, la deuda podría coincidir con las vacaciones del año siguiente y acabar acumulando nuevos préstamos.
Y especial atención a los microcréditos, que permiten obtener dinero de forma rápida y con pocos requisitos. “Pueden tener intereses del 30 por ciento”, alerta el coordinador de ADICAE Castilla y León.
Antes de financiar unas vacaciones, los expertos insisten en analizar la capacidad real de devolución y evitar que unos días de descanso se conviertan en un problema económico durante meses.