La histórica visita del Papa León XIV a España este fin de semana contará con un indiscutible sello industrial castellanoleonés. El Pontífice se desplazará durante su encuentro diocesano del próximo lunes 8 de junio en el estadio Santiago Bernabéu a bordo de un vehículo adaptado especialmente para la ocasión por una empresa de carritos de golf ubicada en Burgos. El automóvil ha partido a primera hora de la mañana rumbo a Madrid rodeado de fuertes medidas de expectación.
Ingeniería burgalesa para el Vaticano
El encargo, que llegó hace apenas un mes de forma confidencial, se ha desarrollado sobre la base de un vehículo del proveedor estadounidense Ezgo. Las modificaciones técnicas han priorizado la accesibilidad y la seguridad del Santo Padre: se ha rebajado la altura del peldaño para facilitar el acceso, se ha instalado un suelo de acero antideslizante ante el riesgo de lluvia y se ha incorporado un respaldo de cuero reforzado para mitigar frenazos bruscos. El vehículo, de propulsión eléctrica, cuenta con un freno electromagnético y su velocidad máxima está limitada a 24 km/h.
Un hito para la industria local
Con una plantilla de 60 empleados en España y Portugal y una facturación anual de 20 millones de euros, la dirección de la firma ha calificado el proyecto como "un gran premio". Tras el recorrido de entre 800 y 1000 metros previsto en el interior del estadio madridista, el coche del Papa regresará a Burgos, donde se conservará de forma exclusiva y no se destinará a la comercialización.