Así funciona la justicia dentro de la Iglesia: de la nulidad del matrimonio a los procesos de canonización

El vicario judicial de la Archidiócesis de Valladolid explica las competencias de la jurisdicción canónica, centrada en la validez sacramental, la vía penal interna y los trámites de santidad

Rubén de Vicente

La justicia eclesiástica constituye una estructura jurisdiccional que opera de forma paralela al sistema judicial del Estado. Sus competencias se centran principalmente en la resolución de procesos de nulidad matrimonial, la tramitación de causas penales internas de la Iglesia y la instrucción diocesana de expedientes de beatificación y canonización.

El examen de la validez matrimonial

La mayor parte de la actividad de los tribunales eclesiásticos se concentra en los procedimientos de nulidad matrimonial. Durante la instrucción de estas causas, el tribunal requiere la comparecencia de testigos propuestos por ambas partes y la intervención de expertos periciales, principalmente psicólogos y psiquiatras. El objetivo prioritario de las diligencias consiste en determinar si el matrimonio existió válidamente como sacramento.

Coordinación con la vía penal ordinaria

En el ámbito penal, las causas instruidas por los tribunales de la Iglesia se relacionan de forma habitual con hechos que afectan a menores de edad. Según ha indicado la Vicaría Judicial de la Archidiócesis de Valladolid, los procedimientos canónicos se desarrollan de forma paralela a las actuaciones de la justicia civil, de modo que cada jurisdicción actúa en el marco estricto de sus correspondientes atribuciones legales.

Asimismo, la función judicial diocesana abarca la promoción y verificación de los procesos de beatificación y canonización. Corresponde al vicario judicial comprobar la correcta recopilación de la documentación y las pruebas exigidas por el derecho canónico. Una vez completado este proceso en la fase diocesana, el obispo decreta el cierre del expediente para su remisión final al Vaticano, tal como ocurre con la causa impulsada por los dominicos para la canonización del palentino José Luis Gago.