El Ayuntamiento de la localidad burgalesa de Tordómar (Burgos) ha decretado tres días de luto por el fallecimiento de seis personas, tres menores y tres adultos, miembros de una misma familia en un incendio registrado en una de las dos casas rurales de esta localidad situada a apenas 50 kilómetros de la capital burgalesa.
La alcaldesa del municipio de Tordómar, Inmaculada Sierra, confirmó en declaraciones a los medios que los fallecidos llegaron este viernes a la casa rural procedentes de Madrid y de Gijón (Asturias) para pasar el fin de semana, convocados por la abuela, con motivo de una celebración. La mala suerte quiso que una chispa de la chimenea originase la combustión del sofá de la planta baja causando una fuerte humareda y gases tóxicos que originaron la muerte a seis de los doce ocupantes de la vivienda.
Hasta las puertas de la vivienda se ha acercado el presidente de la Diputación de Burgos, César Rico, quien confirmó que el incendio se originó pasadas las dos y media de la madrugada. "Ha sido la combustión de un sofá, fruto de la combustión de la chimenea la que ha originado el suceso", explicó Rico, visiblemente conmocionado por el suceso.
Rico destacó que los heridos "están bien" y han sido trasladados al Hospital Universitario de Burgos, donde recibirán el alta en las "próximas horas", ya que el pronóstico de los mismos no es grave. "Lamentamos el fallecimiento de estas personas. Que sean todos miembros de una misma familia es un choque muy grande", aseveró.
El presidente también declaró que fue un hombre mayor, que se encontraba en la casa, quien saltó por la ventana y avisó a los vecinos. El hombre se desplazó hasta el bar El Pescador, donde se encontró con cinco jóvenes que le ayudaron a sacar del interior de la vivienda, a los miembros de la familia que aún se encontraban con vida.
Por su parte, la alcaldesa de Tordómar explicó que los propietarios de la casa rural-vecinos del pueblo-se acercaron hasta las puertas de la vivienda tras conocer el fatal suceso. "Los propietarios viven aquí, aunque la hija que es la que regenta la casa vive en Aranda de Duero", añadió, al tiempo que declaró que la casa rural siempre ha tenido una "alta ocupación", tanto en verano como en invierno.
La casa rural tiene una capacidad para catorce personas, según confirmó la edil, quien se mostró "conmocionada por no haber podido hacer mucho más". "Ahora iremos al hospital para ver si podemos ayudar en lo que sea a las familias", finalizó.