Las agresiones a profesionales sanitarios se han convertido en una preocupación creciente en Castilla y León. Los ataques, tanto verbales como físicos, han aumentado en los últimos años y el sector reclama medidas para proteger a los trabajadores. la Consejería de Sanidad se ha comprometido a reactivar el Observatorio de Agresiones tras las peticiones de los profesionales.
Desde los sindicatos alertan de un incremento continuado de estos episodios. “Desde 2020-2022 han crecido en torno a un 27% cada año”, señala Enrique Vega, presidente del Sector Autonómico de Sanidad de CSIF Castilla y León.
La mayoría de las agresiones son verbales, aunque también se registran ataques físicos. “Lo más normal que ocurre son las verbales, pero también hay físicas. Los últimos datos que tenemos, que son de 2024, el total en Castilla y León eran 1.062 y 359 enfermeras”, explica Enrique Ruiz, presidente del Consejo Regional de Enfermería.
Los facultativos y el personal de enfermería se encuentran entre los profesionales más expuestos, especialmente en determinados servicios. “Facultativos y enfermeras, urgencias, incluso los compañeros de emergencias que trabajan en la calle, pero donde más se han detectado es en el ámbito psiquiátrico. Hemos visto también un repunte importante en las agresiones al personal administrativo”, advierte Vega.
Ante esta situación, los profesionales consideran necesaria la reactivación del Observatorio de Agresiones, una herramienta con la que esperan reforzar la protección de los trabajadores. Entre las medidas que plantean están “agilizar la información, mejorar los protocolos e incluso valorar la inclusión de seguridad en aquellos puntos donde se detecte que puede haber más conflicto”, explica el representante de CSIF.
Pero el sector insiste en que la prevención también pasa por concienciar a pacientes y usuarios. Recuerdan que las agresiones a los profesionales sanitarios pueden constituir un delito y reclaman que se garantice un entorno de trabajo seguro.