VALLADOLID

Sergio Vegas: 'No movía el tronco ni los brazos y entonces me asusté'

  • 'Cuando recuperé la consciencia me di cuenta de que no sentía el tronco ni los brazos'
  • No hay lesión grave pero que hay una vértebra cuyo disco presenta alguna lesión

César Mata / Rtvcyl

Sergio Vegas, con gesto tranquilo, mira la televisión en la habitación 159 del hospital comarcal de Medina del Campo: 'Cuando recuperé la consciencia me di cuenta de que no sentía el tronco ni los brazos, y me costaba mucho moverme. Por la arena del picadero me desplace sin levantarme, entre de rodillas y arrastrándome, hasta la puerta de las cuadras'.

Su aspecto denota la grave y violenta caída que sufrió en su finca Los Expolios, cuando montaba uno de los potros en los que tiene puesta la intención de convertirlo en caballo para torear. 'Al llegar a la puerta empecé a sentirme los brazos, pero me ardían mucho', explica.

Sobre su caída recuerda: 'Tuve la suerte de que el picadero tiene una arena como de playa, en abundancia y muy suelta, así que aunque caí de cabeza no me rompí el cuello, aunque poco faltó', expresa con gesto sereno, casi sonriente, quizá porque, en el fondo, sabe que tuvo una inmensa suerte.

"Estaba montando al potro y de repente se puso agresivo, a dar saltos, y cuando intenté dejarme caer hizo un gesto que me impidió llegar al suelo como yo quería, y aterricé de cabeza", indica.

Hoy lunes, salvo el brazo derecho, mueve todos los miembros con normalidad. "Este brazo sí que lo muevo, aunque no del todo bien, pero me arde, es como que me dieran descargas eléctricas, lo tengo sensible, creo que es algo de un nervio, digo yo", comenta el torero a caballo sobre su estado de saludo. "Ahora logro descansar, porque la primera noche no pegué ojo", concluye.

Esta misma mañana, trasladan en ambulancia a Sergio Vegas a Valladolid para realizarle una resonancia, una prueba que permita explorar aún mejor lo que ya ha detectado la TAC, que no hay lesión grave pero que hay una vértebra cuyo disco presenta alguna lesión.

Tras la prueba, el rejoneador regresará al centro medinense, en el que su habitación se ha convertido en un incesante ir y venir de familiares, amigos y gentes del toro que se preocupan por su estado de salud.