Las Navidades han llegado oficialmente a su fin y toca volver a la normalidad, aunque no para todos al mismo ritmo. Mañana se regresa a las aulas, aunque alguno se haya tomado un día extra de vacaciones. Guste o no, las fiestas han terminado y es momento de asumir el cambio de ritmo.
Los adornos empiezan a desaparecer. El árbol de la plaza se despide hasta el próximo año y los belenes y mercadillos se desmontan tras semanas de actividad. Siempre queda algún rezagado, pero el ambiente festivo va dejando paso a la rutina.
Este miércoles es día de reponer existencias después de jornadas de mucho consumo. También de hacer balance, revisar ingresos y gastos y empezar a pensar en lo que viene, porque la cuesta de enero ya asoma en la mayoría de los hogares.
Mientras tanto, los niños disfrutan de un último día de vacaciones antes de volver a clase y los universitarios comienzan a prepararse poco a poco para retomar el ritmo académico. Para algunos, la transición se hace más llevadera; para otros, la rutina se impone sin remedio.
Enero se abre paso con toda su extensión por delante y las Navidades hacen la maleta hasta el año que viene, dejando atrás celebraciones y dando paso, de nuevo, al día a día.