La caries es una de las afecciones más extendidas del planeta, alcanzando a cerca de 3.000 millones de personas. Ante este escenario, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha puesto en marcha un plan de acción mundial que incluye la erradicación progresiva de los empastes de amalgama metálica por su contenido en mercurio.
Sustitución de materiales y precaución
Actualmente, el metal está siendo reemplazado por vidrio, cerámica o composites, materiales más estéticos y respetuosos con el medio ambiente. No obstante, los expertos advierten de que no se deben retirar de forma indiscriminada. Elisa Pérez de la Calle, especialista en odontología y periodoncia de la Clínica Doctores Pérez, señala que "si están bien y no están filtrados, no es recomendable quitarlos", ya que el proceso de extracción puede liberar gases y residuos de amalgama perjudiciales.
La boca como espejo de la salud general
La conciencia social ha mejorado, pero los profesionales insisten en que la boca no es un elemento aislado. Magdalena de Vega Ruiz, higienista bucodental, advierte que en casos de enfermedad periodontal, las bacterias pueden pasar al torrente sanguíneo, provocando inflamaciones y daños severos en otros órganos.
A pesar de los avances, las rutinas de higiene siguen siendo insuficientes. El uso de hilo dental, cepillos interdentales e irrigadores sigue sin estar generalizado. La recomendación fundamental de los expertos es clara: acudir al dentista al menos una vez al año para garantizar una prevención efectiva.