REPORTAJE | SURCOS

El garbanzo de Valseca: la resistencia de la legumbre segoviana frente al mercado global

La empresa familiar La Criba de Valseca defiende la calidad y el origen nacional ante las exigencias normativas y las importaciones externas

Cristina Carro

El garbanzo de Valseca destaca por ser un producto gordo, mantecoso y de piel fina, características que le otorgan el suelo de la zona y el manejo meticuloso de las parcelas. Ignacio y Eva, responsables de La Criba de Valseca, iniciaron su proyecto profesional en 2009, transformando un cultivo familiar en una empresa que hoy gestiona 30 hectáreas de garbanzos y 20 de lentejas.

Desafíos normativos y competencia externa

El sector enfrenta una creciente reducción de materias activas permitidas por Europa, lo que dificulta combatir plagas y resta rentabilidad. Ignacio advierte sobre la amenaza de los productos importados, especialmente ante acuerdos como Mercosur, ya que estos competidores operan con normativas laborales y fitosanitarias mucho menos estrictas.

Innovación y etiquetado

Para sobrevivir, apuestan por la calidad diferenciada y nuevos formatos como el garbanzo ya cocido o preparados de cocido. Subrayan que el cumplimiento de la ley del etiquetado es vital para que el consumidor identifique el origen nacional.