La Unidad de Drones de la Unidad Militar de Emergencias (UDRUME), con sede en la base Conde de Gazola en León, ha sumado un nuevo e importante activo a su arsenal tecnológico: un dron subacuático diseñado para convertirse en los "ojos" de las Fuerzas Armadas bajo el agua. Este dispositivo destaca por su capacidad para operar de forma totalmente autónoma tanto en agua dulce como salada, utilizando pulsos acústicos para sortear la falta de visibilidad en las profundidades.
Tecnología y mapeo del fondo acuático
Durante los recientes ejercicios realizados en el pantano de Bárcena, en la comarca de El Bierzo, la unidad militar demostró el funcionamiento del aparato. El dron autónomo opera delimitando un área de barrido donde mantiene de forma automática una distancia constante con el fondo o la superficie. Al finalizar la misión de exploración, los datos del lecho subacuático se extraen para generar un mapa detallado y tridimensional de todo lo que hay debajo del agua.
Aplicaciones en rescates y emergencias
La utilidad de esta tecnología de rescate es clave en escenarios de catástrofe natural. El sistema permite localizar personas sumergidas o rescata objetos semienterrados en el lodo del fondo de los pantanos. Asimismo, resulta fundamental para la inspección técnica de estructuras, como los pilares de un puente, tras sufrir el impacto de inundaciones o riadas. La UDRUME se encuentra ultimando la capacidad operativa de este dispositivo para su inmediato despliegue en misiones reales.