AGRICULTURA

Cae la producción de remolacha en medio millón de toneladas esta campaña

  • Además retroceden los rendimientos por las siembras tardías

Ical

La Junta estima que la campaña de remolacha de este año concluirá con alrededor de 2,4 millones de toneladas tipo entregadas en las molturadoras de la Comunidad (algo más de dos millones de toneladas líquidas de 17,6 grados), medio millón menos que en la campaña anterior, y con unos rendimientos en claro retroceso, hasta las 95 toneladas tipo por hectárea, frente a las 108 del año precedente, cuando en algunas zonas se alcanzaron hasta las 120. Estas estimaciones de la Junta están a falta de que se entreguen entre 150.000 y165.000 toneladas en La Bañeza, cuando las condiciones meteorológicas permitan su arranque.

El director general de Política Agraria Comunitaria, Juan Pedro Medina, achacó el descenso productivo este año a las siembras tardías y a las heladas registradas en noviembre, que cortaron el ciclo. En concreto, se sembraron 22.960 hectáreas de remolacha en esta campaña, 4.600 menos que la pasada, lo que supone un descenso en la superficie cultivada del 16,4 por ciento. Asimismo, comparando esa superficie con la media de los últimos cinco años, la rebaja alcanza el 28,4 por ciento.

Medina incidió, en declaraciones a Ical, en que se ha sembrado “tarde y como se ha podido”, lo que ha dado lugar a “raíces cortas, y eso se traduce en menos kilos”. En conjunto y a falta de la remolacha que se recoja en Azucarera La Bañeza, cuando reinicie la campaña para recibir el resto de su remolacha y la que pudiera quedar de Toro, se ha entregado un total de 1.958.336 toneladas de remolacha, con una polaridad de 17,65 grados, lo que representa el 78 por ciento de la cantidad contratada en la Zona Norte para esta campaña.

En este sentido, Medina aseguró que Azucarera no cubrirá lo contratado, ni con el reporte de 23.000 toneladas del año pasado, ni con el aumento de superficie del sur, desde las 4.600 hectáreas en la anterior, a las 8.400 en esta. Así, cifró en 20.000 toneladas de azúcar las que se quedarán sin cubrir esta campaña.

La Cooperativa Acor finalizó el 7 de enero la campaña, con una duración de 78 días. En total recogió 722.835 toneladas de raíz, con una riqueza de 17,63 grados de polaridad y un descuento medio de 10,88 por ciento. Esta cantidad equivale a 813.470 toneladas de remolacha estandarizada, lo que representa el 96 por ciento de la cantidad contratada.

Por lo que se refiere a Azucarera, la molturadora de Toro finalizó la recepción de remolacha el pasado 29 de enero, tras 84 días de campaña, con una recepción de 512.786 toneladas, de 17,84 grados de riqueza y un descuento medio del 11,33 por ciento. En cuanto a Miranda de Ebro también concluyó la campaña el domingo 2 de febrero, con 397.063 toneladas de remolacha en 90 días de recepción, una riqueza de 17,58 grados y un descuento medio del 15,28 por ciento. Por último, la fábrica de la Bañeza hasta el día 14 de enero, en que cerró temporalmente por falta de suministro, recogió 325.652 toneladas de remolacha líquida, con 17,50 grados de riqueza y descuento medio del 12,99 por ciento.

El director general de Política Agraria Comunitaria expresó su preocupación por la evolución del cultivo la próxima campaña, ante la “enorme incertidumbre” a la que se enfrentan los productores. Explicó que desaparece la ayuda de 6,6 euros por tonelada de Europa, que se estableció cuando se obligó a reducir el sector en España en un 50 por ciento, y sólo se pagarán 2,5 euros por calidad, y el resto será vía precio e incentivos de las empresas, que en principio parece, dijo, que van a garantizar 40 euros por toneladas.

Sin embargo, advirtió sobre todo a Azucarera, de que las siembras caerán aún más si no hace un “esfuerzo adicional que cabe con la incertidumbre” de los remolacheros. “Debe tener algún gesto, y establecer ya algún incentivo más”, dijo, para aseverar que “el clima no es favorable” tras una campaña en retroceso, con una merma importante de la producción y los rendimientos. Medina también advirtió de que otro factor a tener en cuenta es que las lluvias “están poniendo nerviosos a los agricultores” y pueden provocar de nuevo retrasos en las siembras.

Más allá de estos aspectos negativos, el director general de la PAC también apuntó a uno positivo, que es la rebaja del precio del maíz, que impulsará a los agricultores a buscar cultivos más rentables.