La Unión Europea ha comenzado a implementar un marco regulatorio estricto para controlar el impacto de la inteligencia artificial y evitar la desinformación. Desde el pasado 2 de agosto, los sistemas de IA están obligados a notificar al usuario cuando este interactúa con un agente virtual. La siguiente fase entrará en vigor el 2 de diciembre, momento en que será imperativo incorporar marcas de agua visibles y metadatos de registro en todos los contenidos generados de forma sintética. El incumplimiento de estas directivas conllevará sanciones económicas que podrían alcanzar los 15 millones de euros.
Niveles de transparencia y trazabilidad
La legislación contempla diferentes niveles de exigencia según el impacto de la herramienta: desde niveles bajos para videojuegos hasta requisitos estrictos en sistemas que involucren biometría o privacidad. Para los medios de comunicación, este avance supone una garantía fundamental para verificar la autenticidad del material gráfico antes de su publicación. Sin embargo, los analistas coinciden en que la ley debe acompañarse de alfabetización digital para el correcto uso de estas tecnologías.