La administración local en Castilla y León enfrenta una situación crítica con casi el 70% de las plazas de secretarios-interventores sin cubrir. Para evitar la parálisis de trámites esenciales, informes y certificaciones, profesionales como María Socorro han decidido posponer su retiro. Actualmente, la Junta recurre a bolsas de interinos como solución temporal, aunque el sector demanda convocatorias de oposiciones más ambiciosas y la creación de agrupaciones de municipios para compartir recursos humanos.