El frío y la lluvia han marcado el segundo fin de semana de la feria taurina de Salamanca que tiene dos nombres propios: el del rejoneador Diego Ventura y Morante de la Puebla. El festejo de rejones tuvo que ser suspendido en el cuarto toro por las condiciones del ruedo tras una intensa tromba de agua y, en la última de abono, las espadas se llevaron el triunfo de una terna que brilló con luz propia con una más que interesante corrida concurso de ganaderías locales.