Catorce años después, los sindicatos calientan motores para una huelga general. Será el próximo 11 de noviembre, convocada por Comisiones Obreras y UGT. El objetivo de la movilización es exigir que las administraciones públicas impulsen políticas dirigidas a acabar con la especulación de la vivienda. También piden salarios dignos que se ajusten al coste de vida actual y denuncian la precariedad laboral que lleva a millones de personas a una situación de vulnerabilidad económica.