La ocupación romana del norte de la península no fue pacífica, no era una expedición para traer la civilización, sino una conquista en toda regla, con guerra piscológica y destrucción. Se confirma en el yacimiento de La Peña del Castro, en La Ercina, donde un equipo de investigación de la Universidad de León ha podido confirmar la presencia de un campamento romano a 500 metros del antiguo poblado, y llena un vacío en el estudio de las Guerras Cántabras