Largas colas y retrasos, en algunos casos de hasta una hora y media, han tenido que sufrir los viajeros del transporte metropolitano y de la línea Madrid-Segovia, en la primera jornada de huelga de los conductores de autobús, que reclaman subidas salariales y de dieta y reconocimiento de antigüedad.
Los sindicatos cifran entre un 85 y un 90 % el seguimiento de la huelga, que no se ha notado en el transporte escolar, donde los servicios mínimos fijados por la junta eran del 100 %. La huelga se repite mañana y el jueves y se han convocado otras 31 jornadas de paro hasta el 28 de septiembre si no hay acuerdo.