Izquierda Unida critica una supresión de paradas y una reducción de kilómetros que afectará a los usuarios y reducirá los salarios de los trabajadores del servicio de transporte urbano. La única beneficiada, a juicio de Ángel Galindo, será la empresa concesionaria que sólo por la modificación de la parada del hospital ingresará 80.000€ anuales, mientras año y medio después se sigue sin renovar la flota como obligaba el contrato.