La Junta prolonga la época de peligro medio de incendios forestales en Castilla y León hasta el 9 de noviembre. La medida responde a las temperaturas superiores a las habituales para esta época, la escasa probabilidad de precipitaciones y la persistencia de la sequía. Incluyen restricciones al uso del fuego y a otras actividades susceptibles de provocar incendios forestales.