Son imágenes de la nevada histórica que ha cubierto de blanco la ciudad de Nueva York. Las máquinas quitanieves no han dejado de limpiar las calles de la gran manzana, donde se han acumulado espesores de hasta 60 centímetros. Una tormenta que paralizaba el noroeste de Estados Unidos, perjudicando a más de 50 millones de personas y obligando a varios estados y ciudades a declarar el estado de emergencia y prohibir viajes no esenciales el pasado domingo. Además, más de 5.300 vuelos, hacia o desde el país, se han visto afectados.