Algunos pueblos de la provincia tienen en ocasiones muchos problemas para aumentar el número de vecinos porque aunque haya gente que se quiera quedar a vivir allí, lo que no hay son viviendas libres o en venta. Por eso los ayuntamientos intentan comprar algunas, rehabilitar otras e incluso comprar solares para hacer casas. Y para eso piden ayuda a la diputación, tantas que la diputación ha agotado los fondos que destina a eso y acaba ha tenido que ampliar dinero.