A finales de este mes empezarán a cambiar los contenedores de residuos orgánicos, los marrones. Las tapas se cerrarán y sólo podrán abrirse con una tarjeta o aplicación de móvil. De esta forma se espera mejorar en la recogida selectiva, que en el último sondeo no alcanzó el 60 %. El sistema servirá también para aplicar bonificaciones en el recibo de basuras.