Palencia volvió a salir a la calle para decir no al proyecto de pantallas acústicas impulsado por ADIF y reclamar el soterramiento del ferrocarril.
Cerca de 2.500 personas participaron en una manifestación liderada por el Ayuntamiento y respaldada de forma unánime por todos los grupos políticos. La alcaldesa, Miriam Andrés, se mostró orgullosa de una ciudad “que despierta y alza la voz” ante unas obras que consideran ilegales y contrarias al interés general.
El Consistorio acudirá a los tribunales para frenar un proyecto que, denuncian, divide la ciudad y lastra su futuro urbano, social y económico.