Era la expectativa de foco de atracción de turismo de invierno para la Sierra de Béjar, pero el cambio climático atenaza la Covatilla. Imposible esquiar sin una gota de nieve y con unas temperaturas demasiado altas para fabricarla. El Ayuntamiento de Béjar asume que sería necesario buscar un uso alternativo que no lastre su economía.