A Prádena han vuelto los arqueólogos, a la entrada de la cueva de los Enebralejos en la que hace casi seis décadas iniciaban investigaciones. Esta cueva, de más de tres kilómetros, sólo tiene 600 metros visitables, con restos de enterramientos de la Edad de Bronce. Ahora buscan si hubo actividad, o al menos tránsito de seres humanos en época pleistocena.