Ecologistas, naturalistas y vecinos del mundo rural de Palencia denuncian una tala masiva de árboles en el Canal de Castilla, calificándola como una de las mayores agresiones ambientales en décadas. Calculan la pérdida de miles, incluso decenas de miles de ejemplares en un tramo previsto de 70 kilómetros, afectando a un entorno protegido. Aunque la Confederación Hidrográfica del Duero justifica la actuación por motivos fitosanitarios, los conservacionistas aseguran que se han eliminado árboles sanos y destruido hábitats. La Junta ha solicitado paralizar temporalmente las talas durante la época de cría de aves. Las asociaciones anuncian que llevarán el caso ante instancias europeas.