Un desembolso extraordinario que también varía mucho dependiendo de los centros educativos y los profesores. En las librerías, los lotes de libros se apilan a la espera de que las familias que los reservaron al comenzar el verano, los recojan. En la calles solo miran el bolsillo, porque empieza el desembolso de extraescolares, de material y de uniformes.