Tras 16 años de obras paradas, se van a retomar las obras de unas viviendas que quedaron a medio construir en Arroyo de la Encomienda. Es uno de los esqueletos urbanísticos que simbolizan la burbuja inmobiliaria que vivimos en la primera década de los años 2.000. El solar ha pasado por varios propietarios y los actuales van a terminar los pisos.