El sector del vacuno de leche atraviesa una grave crisis tras la bajada unilateral del 15% en el precio impuesta por la industria láctea, pese a contratos previamente acordados. Mientras los consumidores pagan más en los supermercados, los ganaderos reciben menos, acumulando pérdidas de entre 3.000 y 4.000 euros mensuales. Esta situación está obligando a muchos productores a vender parte de su ganado para cubrir costes básicos como alimentación o servicios veterinarios. Denuncian además la falta de apoyo institucional y advierten de un futuro incierto sin relevo generacional. Si no hay cambios, el sector no descarta movilizaciones en todo el país.