Valladolid acoge hasta el martes la Copa de España de voleyball alevín e infantil con más de 2 000 deportistas que llegan ala ciudad acompañados por sus familias. Las plazas hoteleras están casi llenas en un fin de semana poco habitual para el turismo. Y es que los eventos deportivos no profesionales se han convertido en un salvavidas económico en meses de escasa demanda.