Los últimos años han puesto de manifiesto la necesidad de nuevas estrategias contra los incendios de sexta generación, fuegos de gran magnitud que superan la capacidad de extinción tradicional y afectan a varias provincias.
Hoy se ha desarrollado un gran simulacro en Robleda con más de 240 efectivos para afinar los protocolos de colaboración interinstitucional.