El Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca se posiciona a la vanguardia de la lucha contra la enfermedad al poner en marcha dos nuevas tecnologías de última generación. Se trata de dos sistemas de enorme potencia que suponen un salto adelante en la capacidad de entender el origen de las metástasis y por qué se producen recaídas en los tratamientos.