Provocar incendios forestales en España es un delito grave con penas que van de 1 a 5 años de prisión, ampliables hasta 20 años si se pone en riesgo la vida humana. Incluso una imprudencia, como tirar una colilla o descuidar una barbacoa, puede derivar en responsabilidad penal. En Castilla y León, en 2025 se registraron 88 investigaciones y varias detenciones por estos hechos