En España se estima que el 15% de la población tiene problemas de sueño generalizados. Afecta a todas las capas sociales pero más a personas con enfermedades, ancianos, niños o mujeres en determinadas etapas de su vida. Las olas de calor, cada vez más frecuentes, también tienen la culpa. Y no descansar afecta al devenir diario y provoca un peor envejecimiento.