Marta Pérez vuelve a la final de un Mundial y lo hace por la puerta grande. La soriana era quinta en su semifinal en una carrera en la que tuvo que sortear la caída de la rival etíope Hailu pero que no alteró su hoja de ruta. Un episodio donde sacaba a relucir su personalidad. La de mañana será su tercera final mundialista, en su escenario fetiche, Tokio, el mismo donde corrió su primera finalísima en los 1.500 de un mundial.