El cultivo de cereal peligra en Castilla y León debido al incremento desorbitado en los costes de producción. Las organizaciones agrarias de la Comunidad han convocado una gran tractorada en Madrid el 28 de octubre para exigir condiciones que aseguren la viabilidad del sector primario.
Sembrar una hectárea de secano cuesta entre 900 y 1.000 euros, una cifra histórica provocada por el alza del gasóleo y los fertilizantes. Esta situación ahoga tanto a las explotaciones de secano como a las de regadío, donde los elevados gastos operativos reducen a cero el margen de beneficio.
Ante esta falta de rentabilidad, muchos agricultores contemplan el trasvase a cultivos alternativos. De reducirse la producción autonómica, aumentará la dependencia de cereales importados de terceros países, los cuales no están sometidos a las exigentes normativas europeas ni a los controles sanitarios locales.
El sector reclama un plan de choque inmediato, el cumplimiento estricto de la ley para evitar compras por debajo del coste de producción y una profunda simplificación de la PAC. De no obtener respuesta por parte del Ejecutivo, las movilizaciones en la calle continuarán.