El sector turístico en Soria experimenta un cambio de tendencia marcado por la consolidación de los denominados ‘free tours’ o visitas de pago libre. Esta modalidad de guiado, que se ha popularizado en las principales capitales europeas, ha irrumptido con fuerza en la ciudad castellana, registrando picos de hasta ocho recorridos diarios en jornadas de gran afluencia de visitantes. El fenómeno responde a un cambio en el perfil del turista, que busca una primera orientación general al llegar a su destino.
Estrategia local frente a la competencia digital
La implantación de estos recorridos ha llevado a las empresas locales a adaptar sus estrategias comerciales. El guía de Soria Tours, Héctor Carro, ha argumentado que la entrada en este formato responde a la necesidad de competir en igualdad de condiciones con el resto del sector y aprovechar una oportunidad de mercado que, de lo contrario, habría sido ocupada por otros operadores. Para garantizar la calidad del servicio, las rutas se organizan en grupos reducidos de unas 20 personas, lo que facilita la interacción y un seguimiento adecuado de la explicación.
Rutas entre el patrimonio urbano y la naturaleza
La oferta actual abarca tanto el casco histórico como los parajes naturales emblemáticos de la capital soriana. Según ha detallado la guía Aurora Gómez, los itinerarios combinan el patrimonio monumental de iglesias y palacios con anécdotas y leyendas locales para aligerar la carga histórica. Asimismo, las rutas que discurren junto al río Duero integran elementos artísticos como los arcos de San Juan de Duero y la ermita de San Saturio con la divulgación del entorno medioambiental.
Rendimiento económico y plataformas globales
A diferencia de los servicios turísticos tradicionales con tarifa fija, este modelo se sustenta en aportaciones voluntarias al finalizar el recorrido. A este respecto, el guía Juan Rodrigo Salcedo ha señalado que el importe medio percibido se sitúa en torno a los ocho euros por persona, abarcando a un perfil heterogéneo de clientes que incluye desde viajeros individuales y parejas hasta familias o jóvenes. Este dinamismo coincide con el crecimiento a escala global de intermediarios como Civitatis, cuya facturación por comisiones se ha elevado desde poco más de un millón de euros en 2021 hasta superar los 12,5 millones de euros en 2025.