La soledad no deseada se dispara entre los jóvenes de Castilla y León y duplica el riesgo de sufrir problemas de salud mental

Un estudio de la Fundación ONCE advierte de que más del 16% de los castellanos y leoneses padece aislamiento no elegido, con especial impacto en mujeres y el colectivo LGTBI

Ana Rayaces

La soledad no deseada afecta ya a más del 16% de la población de Castilla y León, consolidándose como un desafío de salud pública que se agrava especialmente entre los sectores más jóvenes de la comunidad. Frente a la percepción habitual de que se trata de un problema exclusivo de la tercera edad, los últimos datos revelan que 1 de cada 4 jóvenes se encuentra sumergido en esta situación, condicionada de forma directa por dificultades económicas o situaciones de vulnerabilidad social.

El vínculo entre la falta de compañía elegida y el deterioro de la estabilidad emocional es contundente. Las personas con patologías previas tienen el doble de probabilidades de sufrir aislamiento social, mientras que una de cada tres personas con afecciones psicológicas experimenta de forma paralela la soledad. Además de la juventud, el estudio identifica una elevada prevalencia en la población femenina y en el colectivo LGTBI, configurando los grupos donde se requiere un mayor esfuerzo de intervención.

En el contexto regional de Castilla y León, existe una percepción social generalizada de que tanto los problemas de salud mental como la soledad no deseada han empeorado en los últimos años. Las entidades sociales alertan de que el aislamiento no voluntario requiere políticas de acompañamiento específicas adaptadas a los nuevos perfiles demográficos.