Gemma del Caño, farmacéutica especialista en alimentos, nos habla de la importancia del reciclaje y nos recuerda los pasos previos:
Reflexionar, reducir y reutilizar.
Contenedor amarillo: Para depositar cualquier tipo de envases, no solo plástico. También latas y bricks.
Contenedor Gris: Para restos que no van a poder ser reciclados ni destinados a compost. Por ejemplo, pañales y arena de los gatos. Deberíamos dejar de usar plástico de un solo uso y reciclar el resto.
Punto SIGRE (farmacias): Los medicamentos
Punto limpio: espejos, ordenadores, pequeños electrodomésticos...
Contenedor Marrón: posos de café, restos de frutasy verduras, corchos de las botellas... Todo lo que puede ser compostable.
Contenedor azul: Cartón. ¡Ojo! Si ese cartón tiene restos de alimentos, por ejemplo la caja de una pizza, la parte que está sucia debería ir al contenedor de restos.
Contenedor naranja: Para el aceite usado de la cocina. ¡Ojo!, no se tira por el desagüe. Una pequeña gota de aceite puede contaminar 100 litros de agua. También se puede llevar al punto limpio.
Contenedor verde: Solo vidrio. Nada de porcelana o platos rotos. Eso tiene que ir al de restos.