La investigación sobre el siniestro de Adamuz se prolongará hasta 2027

Los peritos analizan la rotura de una soldadura mientras el juzgado de Montoro cita a los técnicos para descifrar las cajas negras de los trenes implicados

Estefanía Ureña

Nueve meses después del grave accidente ferroviario de Adamuz, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios mantiene abiertos los trabajos de peritaje para esclarecer las causas que provocaron la tragedia. La principal hipótesis de trabajo compartida por los investigadores y la Guardia Civil sitúa el origen del siniestro en la rotura de una soldadura en la vía, fallo estructural que derivó en el descarrilamiento del tren Iryo y su posterior colisión contra una unidad Alvia.

En el marco de la causa judicial, el juzgado de Montoro ha fijado la citación de los técnicos de Renfe e Iryo para proceder al volcado y posterior análisis de las cajas negras. Esta diligencia busca reconstruir con precisión los parámetros de velocidad y frenado en los instantes previos al impacto.

A las pesquisas principales se suma una causa paralela abierta tras denunciar la Guardia Civil la retirada sin autorización judicial de varios carriles y traviesas en la zona del siniestro. Aunque el Ministerio de Transportes ofreció explicaciones en las sedes parlamentarias, las conclusiones definitivas sobre la depuración de responsabilidades no se esperan antes de mediados del próximo año.