El histórico Parque Campo Grande de Valladolid ha comenzado una transformación tecnológica que permitirá velar por la salud de su flora mediante la Inteligencia Artificial. Un equipo técnico especializado ha completado un exhaustivo muestreo en los 56 parterres del espacio verde centenario para extraer datos precisos sobre su microbiota y evaluar el estado de conservación de árboles y arbustos frente a inclemencias meteorológicas como sequías o tormentas.
Análisis biológico del subsuelo
Los trabajos de campo se han prolongado durante más de cinco horas para extraer muestras del terreno mediante instrumental de precisión enfocado a la capa freatica viva. Los análisis de laboratorio, cuyos resultados definitivos estarán listos en el plazo de un mes, servirán para categorizar la presencia de bacterias y hongos, determinando qué microorganismos benefician a la vegetación y cuáles suponen un riesgo para su supervivencia.
Desde la dirección técnica de la firma responsable, ID Forest, el directivo Jaime Olaizola ha explicado que estas mediciones trimestrales actuarán como un análisis clínico del parque. Olaizola ha detallado que el procedimiento busca potenciar hongos autóctonos para combatir los agentes patógenos de forma natural, reduciendo con ello la pudrición de ramas y los fallos estructurales en la masa arbolada que puedan comprometer la seguridad.
Esta recogida de datos representa la fase inicial para el desarrollo del gemelo digital del Campo Grande, una réplica virtual que integrará datos de sensores en tiempo real y cámaras de monitorización visual. El proyecto prevé estar plenamente operativo en el portal web corporativo a finales de año, permitiendo el seguimiento ciudadano e institucional de los parterres.