La escalada de precios en España muestra signos de enfriamiento. Según el indicador adelantado del IPC, la inflación se situó en el 3,2% en abril, frente al 3,4% de marzo. La inflación subyacente también mejora, situándose en el 2,8%. Pese a estos datos macroeconómicos positivos, la percepción ciudadana en las gasolineras sigue siendo de carestía, con un consumo que se ha desplazado hacia repostajes mínimos de supervivencia.