El programa de Cristina

De caballos a violines: ¿por qué se pagan millones por ellos?

¿Qué tienen en común un caballo de carreras y un violín Stradivarius? Aunque pertenecen a mundos completamente diferentes, ambos pueden alcanzar precios millonarios. La exclusividad, el prestigio y unas características difíciles de encontrar explican por qué determinados animales e instrumentos musicales llegan a tener un valor extraordinario. Una curiosidad que ha tenido su espacio en El programa de Cristina.

Entre los animales más cotizados destaca Fusaichi Pegasus, un caballo de carreras vendido por una cifra estimada de 70 millones de dólares. También Justify, ganador de la Triple Corona estadounidense, cuyos derechos de reproducción se valoraron en 75 millones de dólares. En el mundo ganadero sobresale Viatina-19, una vaca de raza Nelore valorada en varios millones. Más cerca, el ejemplar Valiente, procedente del País Vasco, alcanzó los 32.200 euros en una subasta tras partir de un precio de 8.000 euros.

Los instrumentos musicales tampoco se quedan atrás. La viola Macdonald, construida por Antonio Stradivari en 1719, llegó a ofrecerse por 45 millones de dólares, aunque no encontró comprador. Su valor responde a la combinación de antigüedad, autoría, rareza y prestigio. La ciudad italiana de Cremona, cuna de grandes familias de lutieres como los Amati, los Stradivari y los Guarneri, ocupa un lugar destacado en la historia de estos instrumentos.

Castilla y León también cuenta con instrumentos de gran valor. Es el caso del órgano de la Catedral de León, cuyo coste superó el millón de euros y que dispone de miles de tubos. Una construcción de gran complejidad técnica que constituye una de las piezas destacadas del patrimonio musical de la comunidad.

Desde la genética de un caballo campeón hasta la historia de un instrumento centenario, el valor de estos ejemplares excepcionales va mucho más allá de su utilidad. Su singularidad y la demanda de quienes están dispuestos a pagar por ellos pueden convertirlos en auténticos bienes de lujo.