Tradición

Salamanca sigue siendo fiel a la celebración del 'Lunes de aguas'

  • Las campas de la capital del Tormes y de los pueblos de la provincia acogen a grupos de amigos y familiares reunidos en torno al popular hornazo

rtvcyl.es

Bufandas, guantes, abrigos e, incluso, mantas para combatir una primavera invernal que, sin embargo, no ha podido con la tradición de celebrar el Lunes de Aguas en multitud de zonas verdes de Salamanca y su provincia.

Ni las previsiones meteorológicas que apuntaban una alta posibilidad de lluvia a medida que avanzara el día ni el hecho de que los termómetros apenas superaran los diez grados en toda la jornada han desanimado a quienes, un años más, cumplen el ritual de comer el hornazo junto a familiares y amigos.

El Puente Romano de Salamanca ha sido, otro año más, uno de los rincones más concurridos de la capital salmantina. Junto a él, quienes se han decidido a celebrar el Lunes de Aguas, en su mayoría jóvenes, han podido disfrutar de la principal novedad de esta jornada festiva en Salamanca, el Hornazo Festival Day, un evento musical que durante varias horas pone banda sonora a una curiosa tradición pagana iniciada en el siglo XVI tras la promulgación de un edicto real por el que se conminaba a las prostitutas a abandonar la ciudad durante la Cuaresma.

Así, con el objetivo de evitar tentaciones y mantener la ciudad en orden, estaban obligadas a cruzar el Tormes y permanecer fuera del núcleo urbano hasta el lunes posterior al de Pascua, momento en el que el denominado ‘Padre de mancebía’, al que el vulgo rebautizo para siempre como ‘Padre putas’, las recogía para que volvieran a ejercer en los burdeles que en aquella época daban servicio a los cerca de 8.000 estudiantes que poblaban la ciudad.

Su regreso se celebraba con una fiesta que ahora pervive y en la que se consume el popular hornazo, una empanada autóctona rellena con productos de la matanza que, de un tiempo a esta parte se ha ido refinando y popularizando tanto que, de ser un plato exclusivo de una sola jornada, ha pasado a consumirse prácticamente en cualquier época del año en los hogares salmantinos.

La música de Rubi del Tormes, EstramonioDopé, Jesús Aparicio, Looder Beatbox, SALabailar, varias pinchadiscos y diferentes artistas locales de indie, pop, house, techno, electro, hip hop y rap amenizó este lunes por vez primera esta popular fiesta evocando los festejos del pasado con el objetivo de unir tradición y modernidad y servir de plataforma promocional del nuevo panorama musical charro.

El objetivo en esta primera edición del Hornazo Festival Day es enriquecer una fecha tan simbólica como el Lunes de Aguas que, casi cinco siglos después, sigue “más viva que nunca”, según explicaron los organizadores, pendientes como el resto de asistentes de los caprichos climatológicos.

Para evitar aglomeraciones y problemas circulatorios, la Policía Local de Salamanca puso de nuevo en marcha un dispositivo especial de tráfico y vigilancia, que incluye transporte público con trayectos adaptados, y posibilita regular el acceso a los lugares donde tradicionalmente se producen grandes afluencias de vehículos y personas, caso de la finca de Valcuevo, uno de los enclaves con más tradición, o la zona deportiva de La Aldehuela, destino de multitud de grupos familiares. De igual forma, el Parque Huerta Otea es en los últimos años, otro de los lugares preferidos para degustar el hornazo al aire libre.

Concebida comercialmente como media jornada festiva, la movilización de personas que se reúnen en campas y zonas verdes no sólo se produce en la capital charra sino que en la práctica totalidad de pueblos de la provincia salmantina numerosos grupos de personas acuden a los lugares ya habituales para pasar la jornada. En algunas localidades, además, se organizan eventos específicos para hacerlos coincidir en una festividad cuya principal característica reside en su poder para unir a los vecinos.