Elena Rodríguez
La Junta ha aprobado un paquete de 44 medidas para impulsar la recuperación de las zonas afectadas por los incendios forestales. La cuantía podría superar los 90 millones de euros, aunque por el momento solo contempla los fuegos de Ávila, León y Segovia.
“Evidentemente, igual que ocurrió el año pasado, se irá ampliando en caso de ser necesario”, explica Isabel Blanco, vicepresidenta segunda de la Junta de Castilla y León.
A las ayudas para las familias empadronadas que han tenido que ser desalojadas se suman subvenciones por la pérdida de la vivienda habitual y ayudas a los ayuntamientos para hacer frente a los gastos derivados de la acogida de los evacuados. También habrá una línea específica para los inmuebles dañados por las llamas. “Hasta 185.000 euros por la vivienda, hasta 18.000 euros por los enseres y hasta 40.000 euros por edificaciones anexas”, detalla Isabel Blanco.
Los agricultores y ganaderos afectados podrán acogerse a ayudas para la alimentación del ganado y la recuperación de sus explotaciones. Los ayuntamientos también contarán con apoyo para reparar las infraestructuras dañadas. “Las depuradoras, las captaciones, las bombas de los sondeos”, enumera la vicepresidenta.
La Junta también ha solicitado al Gobierno central la exención del IRPF para estas ayudas, una petición que el pasado año no fue aprobada por el Ministerio de Hacienda. En el ámbito medioambiental, el acuerdo incluye además un plan específico para la recuperación de las zonas afectadas. “Un plan para la revitalización económica de la zona del valle del Alto Tiétar y del Alberche-Pinares”, anuncia Isabel Blanco.
Además, en un segundo acuerdo, el Ejecutivo autonómico financiará el 25 % de la restauración de los bienes públicos de titularidad municipal que hayan resultado gravemente afectados por emergencias de protección civil durante los meses de junio y julio.