José María Gómez
La tensión que se vive en París también preocupa a las familias de Castilla y León que tienen a sus seres queridos en la capital francesa. Es el caso de Paula Martín, una joven palentina que estudia y trabaja allí como au pair. A más de mil kilómetros de casa, intenta mantener la tranquilidad y transmitir a su familia que, pese a los altercados, puede continuar con su vida habitual.
Paula vive en la zona de los Campos Elíseos y reconoce que sus familiares están pendientes de lo que ocurre. “Sí que me preguntan si me ha pasado algo y cómo me van las cosas”, explica. La presencia policial y las medidas de seguridad forman parte de una situación que ha llegado a vivir de cerca. “Había muchísima policía, se veían jóvenes por la zona y había un ambiente muy cargado. Tú salías del metro y lo primero que te venía era gas lacrimógeno a los ojos”, recuerda.
Los cortes del transporte público y las recomendaciones de permanecer en casa han condicionado algunos momentos de su rutina. Sin embargo, Paula asegura que la situación no es tan alarmante como puede parecer desde España. “Por ejemplo, el metro lo cortaron. Nos recomendaron quedarnos en casa, pero, por otra parte, yo salía a cenar sin problema y demás. Tienes tensión en el cuerpo, pero no tienes ese miedo de lo que se puede estar viendo ahora en España”, señala.
La preocupación aumenta especialmente durante los fines de semana, cuando se recomienda extremar la precaución en determinadas zonas de la ciudad. “Los fines de semana sí que nos recomiendan tener precauciones porque, aunque no sea en todo París, hay ciertas zonas concretas, como République y Châtelet, últimamente, en las que las tensiones sí que se agravan”, explica la joven palentina.
Mientras compagina sus estudios con su trabajo, Paula procura mantener la normalidad y tranquilizar a quienes siguen la situación desde Palencia. Aunque reconoce que la tensión se nota en las calles, confía en que París recupere pronto su ambiente habitual.